El Mercado Agroalimentario del Guadalhorce, en Coín, acogió el pasado 26 de abril un showcooking centrado en la lechuga malagueña como ejemplo de producto local, saludable y respetuoso con el medio ambiente. La actividad estuvo organizada por el GDR Valle del Guadalhorce en colaboración con el Ayuntamiento coineño.
La jornada reunió a numeroso público interesado en la gastronomía sostenible y permitió descubrir las posibilidades culinarias de esta variedad tradicional, así como sus propiedades nutricionales y su valor dentro de la agricultura de proximidad.
El evento contó con la participación del restaurante El Patio Gastrobar, cuyo equipo elaboró en directo distintas propuestas innovadoras con las dos variedades tradicionales de lechuga malagueña: blanca y negra.
La actividad comenzó con una introducción a cargo de José Manuel Hevilla, representante de la Red Andaluza de Semillas, quien explicó las características de este cultivo autóctono y dirigió una cata comparativa. Durante su intervención destacó la importancia de conservar las semillas tradicionales, así como el menor nivel de nitratos de esta lechuga frente a otras variedades comerciales. Además, puso en valor su sabor suave, textura fina y su riqueza en vitaminas A, C, E y K, así como en minerales y fibra.

Posteriormente, el equipo de cocina de El Patio Gastrobar presentó dos elaboraciones contemporáneas: una lechuga en diferentes texturas, con crema, hojas crujientes y salteadas, y unos rollitos rellenos de crema de almendra.
Los asistentes pudieron degustar tanto las variedades de lechuga como los platos preparados, en una experiencia que combinó divulgación, cocina en vivo y promoción del consumo responsable.
La iniciativa se enmarca en el proyecto “Sabor y Conciencia: Tu plato, tu impacto”, integrado en el programa europeo NOPLANETB, impulsado en España por el Fondo Andaluz de Municipios para la Solidaridad Internacional con cofinanciación de la Diputación de Sevilla y la Unión Europea.
Desde la organización subrayaron que fomentar el consumo de productos locales, ecológicos y de temporada contribuye tanto a mejorar la alimentación como a reducir el impacto ambiental y fortalecer la economía del territorio.