La DOP Aceituna Aloreña de Málaga ha dado oficialmente el pistoletazo de salida a su campaña 2026-2027 con un acto celebrado este viernes en Alhaurín el Grande, donde agricultores e industrias ya se encuentran inmersos en la recogida y recepción de uno de los productos agroalimentarios más representativos del Valle del Guadalhorce y la Sierra de las Nieves.
Las primeras previsiones apuntan a una cosecha media, con buen calibre y buena calidad del fruto. Además, según los datos trasladados durante la presentación, apenas se está registrando incidencia de picaduras en las aceitunas.
El inicio de campaña se ha desarrollado en las instalaciones de Aceitunas y Encurtidos Bravo, donde representantes institucionales, del sector agrícola y de las industrias acogidas a la Denominación de Origen han podido conocer de primera mano el proceso que sigue el producto una vez llega desde el campo.
La jornada ha comenzado con un desayuno de convivencia y ha continuado con una visita a las instalaciones de la industria, que ya ha iniciado la recepción de aceitunas. Posteriormente, los asistentes se han desplazado hasta un olivar cercano para comprobar el estado del fruto y presenciar la tradicional recogida.
En el encuentro han participado la delegada territorial de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía en Málaga, Laura Soto; la vicepresidenta de Ciudadanía y Equilibrio Territorial de la Diputación, Antonia Jesús Ledesma; el diputado provincial José Santaolalla; el alcalde de Alhaurín el Grande, Anthony Bermúdez; y el presidente del Consejo Regulador de la DOP Aceituna Aloreña de Málaga, Juan Miguel Gómez.
También han estado representados municipios directamente vinculados a este cultivo como Álora, Casarabonela, Monda, Guaro, Pizarra y Yunquera, además de organizaciones agrarias como ASAJA Málaga, COAG y UPA Málaga y las diferentes industrias integradas en la DOP.

Una recogida que continúa siendo completamente manual
Una de las particularidades de la Aceituna Aloreña se encuentra precisamente en su recolección. El conocido como “ordeño” se realiza completamente a mano, recogiendo cuidadosamente los frutos y depositándolos en recipientes preparados para evitar golpes que puedan deteriorarlos.
La delicadeza de la aceituna y las características del terreno dificultan la mecanización de la cosecha, lo que convierte la recolección en un proceso especialmente laborioso y con mayores costes que otras variedades.
Una vez recogidas, las aceitunas amparadas por la DOP son trasladadas hasta las plantas de aderezo en cajas aireadas. Allí se clasifican en función de su calibre y las categorías extra y primera son las destinadas al aliñado y envasado para su posterior certificación.
El proceso culmina con la incorporación de la precinta de calidad del Consejo Regulador, que identifica las aceitunas que han superado los controles establecidos desde el cultivo hasta su comercialización.
Durante la presentación se ha destacado también la importancia económica y social de este producto para los municipios productores. Desde las administraciones y el propio Consejo Regulador han puesto en valor no solo su calidad, sino también su contribución al mantenimiento de la actividad agrícola, la tradición y la fijación de población en el medio rural.
El comienzo de la campaña abre ahora varias semanas de intensa actividad en olivares e industrias de las comarcas productoras, con unas primeras previsiones que permiten afrontar la campaña 2026-2027 de la Aceituna Aloreña de Málaga con buenas expectativas de calidad.