El Festival de Verdiales de la Ermita de las Tres Cruces ha celebrado su trigésimo tercera edición reuniendo a una decena de pandas de los estilos Montes, Almogía y Comares en uno de los enclaves más emblemáticos de la comarca del Guadalhorce. La cita volvió a poner en valor esta manifestación cultural única, reconocida como de Singularidad Turística Provincial y de Interés Turístico Nacional de Andalucía.
El evento, celebrado en el entorno de la Ermita de las Tres Cruces, un santuario construido en 1722 y situado en los montes de Álora, en el límite con Almogía, Pizarra y Cártama, tuvo como objetivo principal fomentar la enseñanza y la difusión de los verdiales, una de las expresiones musicales con mayor arraigo en la provincia de Málaga.
La jornada comenzó con el acto inaugural de subida de banderas, tras el cual dieron inicio las actuaciones de las pandas, que realizaron el tradicional saludo en la puerta de la ermita. En esta edición participaron las pandas de Los Lagares, Bataná, El Capitán, Santa Catalina, Raíces de Almogía, Santo Pítar, Los Moras, Arroyo Conca y El Sexmo, representando los tres estilos tradicionales.

Uno de los momentos más destacados tuvo lugar al mediodía con el acto institucional del cambio de vara de mando, en el que participaron representantes de los ayuntamientos de Almogía, Álora, Cártama y Pizarra, así como de la Federación Provincial de Pandas de Verdiales. Durante este acto simbólico, el Ayuntamiento de Pizarra cedió la vara de mando al Ayuntamiento de Almogía. La alcaldesa de Almogía, Antonia García, recogió el testigo de manos de la primera teniente de alcalde de Pizarra, Mariola Vergara.
El Ayuntamiento de Cártama estuvo representado por su alcalde, Jorge Gallardo, junto al concejal de Cultura, Juan Francisco Lumbreras, y la concejala de Hacienda, Toñi Sánchez, en una jornada que volvió a demostrar la vigencia y el arraigo de los verdiales como seña de identidad cultural malagueña.