Coín vivió ayer una de sus jornadas más especiales con la celebración de la 55 Vuelta Pedestre, una cita ya tradicional que volvió a llenar las calles de ambiente, deporte y compromiso social.
La edición de este año volvió a contar con una gran respuesta ciudadana, superando las 6.000 camisetas vendidas y congregando a más de 500 participantes en la carrera competitiva, a los que se sumaron numerosos vecinos y vecinas en el recorrido popular.
En esta ocasión, los beneficios del evento se destinarán a la Fundación Cudeca, reforzando el carácter solidario de una prueba que cada año demuestra que el deporte puede ser también una herramienta de apoyo a quienes más lo necesitan.
La jornada transcurrió en un ambiente festivo y familiar, donde corredores de todas las edades compartieron recorrido, muchos de ellos participando por superación personal o simplemente por formar parte de una iniciativa con un fin benéfico.
El éxito del evento volvió a ser posible gracias al trabajo de voluntarios, cuerpos de emergencias, servicios sanitarios y personal de organización, que velaron por el buen desarrollo de la prueba y la seguridad de todos los asistentes.
A lo largo del recorrido, no faltó el apoyo del público, con numerosos vecinos animando en distintos puntos, lo que convirtió la Vuelta Pedestre en una auténtica fiesta del deporte local.
Una vez más, esta cita ha demostrado ser mucho más que una carrera, consolidándose como un símbolo de convivencia, participación y solidaridad en el municipio.