La devoción por la Virgen de la Fuensanta volvió a ser protagonista este lunes, 12 de octubre, en Pizarra, con la celebración de la tradicional «Subía», una de las citas más significativas del calendario religioso y popular del municipio, en la que la Patrona emprende el camino de regreso a su ermita.
Coincidiendo con el Día de la Hispanidad y la festividad de Nuestra Señora del Pilar, la imagen de la Virgen de la Fuensanta fue entronizada en sus andas para protagonizar esta celebración, profundamente vinculada a la historia y las tradiciones de Pizarra.
La «Subía» representa cada año un momento especial para los devotos de la Patrona, que mantienen viva esta costumbre como expresión de fe y del estrecho vínculo que une al municipio con la Virgen de la Fuensanta.
Un histórico manto confeccionado en 1939
Para esta ocasión, la Virgen lució su terno blanco, compuesto por saya y manto bordados en oro y plata, un conjunto de especial valor histórico y sentimental.
La vestimenta fue realizada en 1939 por iniciativa de la Hermandad de Señoras y sufragada por el pueblo de Pizarra. Se trata del primer manto que lució la Virgen de la Fuensanta después de la Guerra Civil, una circunstancia que le confiere un significado especial dentro de su patrimonio.
Entre los años 2003 y 2004, el conjunto fue sometido a un proceso de restauración coincidiendo con el 50.º aniversario del nombramiento de la Virgen como Alcaldesa Mayor Perpetua y Honoraria de Pizarra.
Los trabajos fueron realizados por el bordador malagueño Sebastián Marchante Gambero, quien restauró los bordados originales y los trasladó a un nuevo soporte de tisú de plata, contribuyendo a la conservación de esta pieza histórica.

Una cuidada ornamentación floral
La imagen presentó también un exorno floral especialmente preparado para la ocasión, compuesto por diferentes variedades y tonalidades.
Entre las flores utilizadas destacaron las calas moradas, claveles rosas y de color melocotón, agapantos, anémonas rosas, lisianthus morados y alstroemerias rosas, formando una composición que acompañó al histórico conjunto de la Patrona.
La elección de este terno y su ornamentación floral aportaron un carácter especial a una celebración que continúa ocupando un lugar destacado entre las tradiciones religiosas de Pizarra.
Con la «Subía» del 12 de octubre, la Virgen de la Fuensanta regresa a su ermita, manteniendo viva una costumbre transmitida de generación en generación y que forma parte de la identidad y el patrimonio cultural del municipio.