Málaga ha hecho historia al convertirse en la primera ciudad fuera de Estados Unidos en acoger la San Diego Comic-Con, uno de los eventos más influyentes de la cultura pop mundial. Entre el 25 y el 28 de septiembre, el Palacio de Ferias y Congresos reunió a más de 120.000 asistentes llegados de al menos veinte países, confirmando el atractivo internacional de esta cita.
Durante cuatro intensas jornadas, los visitantes disfrutaron de más de 300 horas de programación, que incluyeron paneles, talleres, concursos de cosplay, estrenos exclusivos y zonas de videojuegos. La lista de invitados reunió a nombres de primer nivel como Arnold Schwarzenegger, Luke Evans, Dafne Keen, Natalia Dyer, Jim Lee o Aaron Paul, que generaron gran expectación en los escenarios.
El impacto económico en la ciudad ha sido notable: la ocupación hotelera alcanzó el 100% y las estimaciones apuntan a un retorno cercano a los 50 millones de euros en actividad turística y comercial. Además, la gran afluencia de visitantes se dejó sentir en el conjunto del área metropolitana y en municipios del Valle del Guadalhorce y la Sierra de las Nieves, donde hoteles, restaurantes y alojamientos rurales registraron un incremento de reservas y afluencia de clientes. Muchos asistentes optaron por hospedarse en estas localidades, lo que supuso un impulso adicional a la economía comarcal.
No obstante, el éxito de público también trajo consigo problemas organizativos. Las largas colas y aglomeraciones se repitieron a lo largo de todo el evento, con esperas de más de hora y media para acceder a determinadas actividades. En algunos momentos, incluso los asistentes con entrada válida tuvieron dificultades para acceder. A ello se sumaron las quejas por las restricciones iniciales de entrada de comida y bebida, medidas que la organización terminó suavizando tras las críticas.
Pese a estas incidencias, la Comic-Con San Diego Málaga ha dejado una huella imborrable en la ciudad y en la provincia. La primera edición internacional del evento más icónico del mundo geek ha demostrado que existe una gran demanda en España, aunque también la necesidad de mejorar la gestión para futuras convocatorias.