Un escenario de derrumbe con una persona completamente sepultada entre escombros ha servido para poner a prueba la capacidad de los equipos caninos especializados en búsqueda y rescate durante un simulacro desarrollado en Alhaurín el Grande.
En el ejercicio han participado la Policía Local y un grupo de bomberos especialistas de la Asociación GERCCMA (Grupo de Especialistas en Rescate Canino en Catástrofes-Método Arcón), con la colaboración del Ayuntamiento.
La práctica recreó una situación de emergencia en la que una persona permanecía sepultada con vida y totalmente fuera del campo de visión de los equipos de búsqueda. Un agente de la Policía Local se ofreció voluntariamente para ejercer como persona desaparecida y permaneció oculto durante el ejercicio.
Se realizaron dos pruebas con dos perros especializados, que consiguieron localizar con éxito al agente mediante sus capacidades olfativas.
Una búsqueda sin conocer dónde estaba la persona
Una de las particularidades del simulacro fue que los integrantes de la unidad canina desconocían dónde se había ocultado a la persona que debían encontrar. El alcalde, Anthony Bermúdez, fue el encargado de seleccionar in situ el punto del sepultamiento, evitando así que los equipos dispusieran previamente de referencias sobre su ubicación.
Los animales están entrenados mediante el método Arcón, un sistema destinado a la formación e intervención de equipos caninos de búsqueda y detección de personas sepultadas con vida.
El presidente de GERCCMA, Javier Luque, explicó que este método busca potenciar especialmente tres aspectos en los perros: la autonomía, la motivación y la concentración. De este modo, los animales pueden desarrollar la búsqueda con un elevado grado de independencia respecto a sus guías y concentrarse en localizar a posibles supervivientes.

La localización, primer paso para el rescate
El simulacro permitió comprobar la importancia que tienen estos equipos ante catástrofes y derrumbes, donde reducir el tiempo necesario para localizar a una persona puede resultar fundamental para organizar posteriormente su rescate.
Luque destacó que la preparación requiere muchas horas de estudio, observación y práctica, y recordó que la detección constituye el primer eslabón de una intervención, ya que conocer el punto en el que puede encontrarse una persona con vida permite concentrar allí los medios y recursos de emergencia.
Por su parte, Anthony Bermúdez puso en valor la colaboración con GERCCMA y la posibilidad de realizar este tipo de ejercicios prácticos en el municipio para mejorar la preparación ante posibles emergencias.
Un futuro convenio de colaboración
El Ayuntamiento trabaja además en la puesta en marcha de un convenio de colaboración con GERCCMA para continuar desarrollando iniciativas relacionadas con la prevención y la formación.
Entre las posibilidades planteadas se encuentran futuras actuaciones en los centros educativos de Alhaurín el Grande, además de nuevas acciones que permitan divulgar el trabajo desarrollado por estos equipos especializados.
La colaboración pretende facilitar la realización de entrenamientos y actividades que contribuyan a mejorar la capacidad de respuesta ante situaciones de emergencia que puedan producirse tanto en el municipio como en otros puntos de la comarca o Andalucía.