Con solo 21 años, Javier Aragón llevará desde Alhaurín el Grande su pasión por la ciencia hasta una misión que estudiará el eclipse solar desde la estratosfera. El joven, ha desarrollado una sonda estratosférica que será lanzada el próximo 12 de agosto con el objetivo de estudiar el fenómeno desde unos 30 kilómetros de altitud.
El proyecto se ha realizado en colaboración con el proyecto de satélite S-ART y la Fundación Astronómica Astrohita, y tendrá como punto de partida el Complejo Astronómico de La Hita, en la provincia de Toledo. Sin embargo, todo el proceso de diseño, integración y ensamblaje de la instrumentación se ha llevado a cabo en Alhaurín el Grande.
La misión permitirá obtener imágenes durante la totalidad del eclipse y recopilar información científica sobre distintos parámetros atmosféricos. Además, la sonda incorporará un espectrómetro con el que se estudiará cómo el eclipse influye en las ondas de radio procedentes del Sol, centrando la investigación en las emisiones solares de tipo III en la banda de 20 MHz.
Para alcanzar la estratosfera, la sonda ascenderá suspendida de un globo meteorológico de látex inflado con helio, a una velocidad aproximada de cinco metros por segundo. Está previsto que alcance un apogeo cercano a los 30.000 metros de altitud, desde donde comenzará el descenso mediante un paracaídas. Una radiobaliza permitirá localizar y recuperar el dispositivo tras el aterrizaje.
Más allá del interés científico de la misión, Javier destaca el importante papel que ha desempeñado Alhaurín el Grande en el desarrollo del proyecto. La orografía del municipio ha servido como banco de pruebas para validar los sistemas de telemetría y comunicaciones de la sonda antes de su lanzamiento definitivo.

El joven alhaurino espera que esta iniciativa sirva también de inspiración para otros jóvenes interesados en la ciencia y la ingeniería aeroespacial, demostrando que es posible participar en proyectos de investigación de alto nivel desde cualquier rincón del país.
La misión del próximo 12 de agosto supondrá un nuevo paso en el estudio de los fenómenos solares desde plataformas estratosféricas y permitirá obtener datos de gran interés para la comunidad científica durante el evento astronómico más destacados del año.